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Es la gran deuda histórica del futbol brasileño.
Acostumbrado a estar en lo más alto del podio en cualquier evento que participa, el "Scratch du Oro" no sabe lo que representa escuchar el himno nacional en una premiación olímpica.
Las platas obtenidas en Los Ángeles 1984 y Seúl 1988 son los máximos logros de una selección que, en Beijing 2008, intentará despojarse del único fantasma que la acecha.
Y tiene potencial para lograrlo.
Más allá de que Kaká y Robinho han manifestado su interés por reforzar a la "Verdeamarelha" en la justa asiática, Dunga tiene a su disposición un equipo que -ya de por sí- luce sólido.
Alexandre Pato, nueva estrella del Milán y ex figura del Internacional de Porto Alegre, comanda al equipo brasileño, que militará en el Grupo C, junto a los locales, Nueva Zelanda y Bélgica.
No obstante, Dunga y la mayoría de los otros 15 seleccionadores que participarán en el torneo olímpico de futbol varonil tienen un gran problema ante sí: la posible negativa de los clubes europeos para prestar a sus figuras.
Y es que el certamen arrancará el 7 de agosto, justo unas cuantas semanas antes de que inicien las ligas europeas más importantes, por lo que es muy probable que los Juegos Olímpicos no cuenten con varios de los hombres llamados a ser figuras, en cuanto al balompié se refiere.
Porque Argentina es otra de las selecciones que podría verse perjudicada.
Más allá de que Sergio Batista, director técnico de la albiceleste, ha asegurado que Juan Román Riquelme será el capitán de su equipo, todo parece indicar que habrá dificultades para que sus dos principales socios (Lionel Messi y Sergio Agüero) estén en la justa, pues el Barcelona y el Atlético de Madrid han manifestado estar en contra de ceder a sus jugadores.
Aún así, lucen como los favoritos dentro del sector A, en el que también están Costa de Marfil, Australia y Serbia, en especial porque fueron el equipo que se colgó la presea áurea en Atenas 2004.
Los gigantes sudamericanos lucen sólidos, pero hay un par de representantes europeos que cuentan con el material humano para darles pelea: Holanda e Italia, a pesar de que en el viejo continente los equipos olímpicos no se conforman con jugadores menores de 23 años de edad, sino de 21.
La "Naranja Mecánica", fiel a su estilo de rotar posiciones y valerse de la dinámica como principal arma, tiene en Ryan Babel -atacante del Liverpool- a su principal figura, aunque el zaguero del Valencia Hedwiges Maduro también destaca sobre el resto de sus compañeros, sin mencionar a hombres como Ruud van Nistelrooy y Robin van Persie, quienes podrían ser dos de los tres refuerzos mayores de 23 años que se permite tener a cada equipo, que aspira a imponer su calidad en el Grupo B, que también conforman Nigeria, Japón y Estados Unidos.
Por su parte, la "Squadra Azzurra" volverá a ser un contrincante incómodo para cualquiera. Giuseppe Rossi, delantero del Villarreal, es el referente del equipo dirigido por Pierluigi Casiraghi, aquel delantero que formó parte de la selección italiana durante la década de los 90.
Pero en este equipo no podía faltar un zaguero de gran nivel. Marco Motta, quien milita en el Torino, es el capitán y referente en la retaguardia de un conjunto que luce como candidato para terminar en el primer sector del sector D, en el que también están Corea del Sur, el siempre peligroso Camerún y Honduras.
Sin olvidar a los representantes africanos, Brasil sabe que Argentina, Holanda e Italia son sus principales obstáculos para ganar el único trofeo que le falta a sus vitrinas.