Dos niños murieron en los últimos días en Beijing por el brote de fiebre aftosa humana que sufre China a tres meses de los Juegos Olímpicos, con lo que se elevó a 41 el número de fallecidos.
Una portavoz del Buró de Sanidad de Beijing informó este miércoles de la muerte de un niño en el distrito de Chaoyang, centro financiero de la capital, el pasado domingo, según declaraciones recogidas por la agencia oficial de noticias Xinhua.
El pequeño dio positivo en las pruebas del enterovirus 71 (EV71) , el que ha causado la mayoría de muertes en el país asiático.
La portavoz, Deng Xiaohong, confirmó también la muerte de otro niño en un hospital Beijing, aunque el pequeño era originario de la vecina provincia de Hebei.
Hasta el lunes se habían contabilizado en el país la muerte de 39 niños por fiebre aftosa de un total de 29 mil 103 afectados en todo el país, por lo que con estas dos, la cifra total de muertos sería de 41, un dato no confirmado hasta ahora por el Ministerio de Sanidad.
La provincia más afectada es Anhui, en el este del país, con 22 niños muertos, después de que el virus fuera detectado en marzo en la ciudad de Fuyang.
El EV71, para el que no existe vacuna, afecta a menores de seis años y suele manifestarse con una fiebre leve al principio que evoluciona con ampollas en la boca y sarpullidos en las palmas de las manos y de los pies, por lo que también se conoce como "enfermedad de manos, pies y boca".
En la mayoría de casos, la enfermedad en humanos (sin relación con la que suele afectar al ganado) es benigna y remite a los pocos días, pero en cuadros graves puede causar fiebre alta, meningitis, encefalitis, edemas pulmonares y parálisis.
Aunque el virus llegó a las ciudades más desarrolladas del país, como Shanghai y Beijing, esta última con más de mil 500 casos, el ministerio aseguró que no afectará la celebración de los Juegos de agosto, pese a que se espera que la incidencia del brote aumente con las altas temperaturas del verano.