El mexicano Rubén Acosta, presidente de la Federación Internacional de Voleibol (FIVB), declaró que "ha llegado la hora" de retirarse para dedicar el tiempo a su vida personal y por ello ha tomado la decisión, "aunque aún no es definitiva" de no presentarse a la elección en el Congreso Mundial de Dubai, en junio próximo.
"Es una decisión que tanto mi esposa Malú como yo hemos pensado muy detenidamente. Después del Congreso Mundial de Tokio hace dos años hemos llevado a cabo una gran remodelación y cambios estructurales en la FIVB y consideramos que esta federación está ya preparada para afrontar los desafíos del futuro", explicó el dirigente mexicano.
Según Acosta, la presencia del belga Jacques Rogge, presidente del Comité Olímpico Internacional, en la ceremonia de inauguración de la nueva sede de la federación, que se celebró el pasado 9 de mayo, "devolvió la imagen limpia a la FIVB".
El máximo mandatario del voleibol mundial comunicó el pasado lunes al Consejo de Administración de la FIVB su intención de no continuar en la presidencia a partir del Congreso de Dubai (16 y 17 de junio).
"Les dije a los miembros que si alguno quería presentarse al cargo que lo hiciese. Ninguno lo hizo. Ellos me pidieron que lo pensara y expresaron su deseo de que continúe. Y eso es lo que nos estamos replanteando en este momento. Si las federaciones dicen que no es el mejor momento o que el voleibol entraría en un periodo de desajuste, reconsideraremos la postura", agregó Acosta.
"En todo caso, será el Congreso de Dubai quien decida. Yo creo que debo dedicarme más a mi vida personal. Mi decisión no es por problemas de salud. Yo estoy bien y es el momento de darle una oportunidad a la FIVB", recalcó.
Sobre su sucesor, Acosta puntualizó: "en el caso de que no haya ningún candidato, será el chino Jizhong Wei (vicepresidente primero) quien asuma el mando. Wei es el mejor. Tiene una enorme calma y un gran sentido de la equidad. Lleva veinte años en la FIVB y conoce todos los temas".
Acosta, que dirige la FIVB desde 1984 y cuyo mandato expiraba en 2010, había anunciado recientemente su decisión -respaldada por el Consejo de Administración- de modificar las fechas del Congreso electoral. De este modo, su permanencia, y la de todos los miembros actuales de la FIVB, se prolongaría hasta 2012.