El traje de baño LZR RACER, con el que se han roto 19 records mundiales este año cuesta alrededor de cinco mil pesos, tan sólo se puede usar cerca de seis veces, porque después se aguada; en cambio, el arma de la nadadora mexicana Fernanda González no pierde elasticidad, es gratuita y con el paso del tiempo incrementa su efectividad.
“Yo tengo una mentalidad que me permite dejar que las críticas y todo lo negativo se me resbale, sé que puedo llegar lejos. Yo dije voy a ir a Juegos Olímpicos y estoy dentro y voy a ir a Juegos Olímpicos, es más importante una mentalidad que un traje de baño”, dijo la nadadora juvenil quien ya aseguró su boleto en los 100 metros dorso.
A decir de González los obstáculos que ha teniddo que afrontar en su camino a Beijing 2008 la han preparado mejor que el LZR RACER, que traía puesto en la olimpiada nacional cuando logró su boleto en los 100 metros dorso, aunque el crédito no se lo da al traje.
“A mí me quedaba grande el traje de baño, no creo que eso fue lo que me hizo dar la marca, el traje de baño nunca lo había usado se me metía el agua, aún así mi mentalidad me sacó a flote”, afirmó la mexicana convencida.
Aunque del otro lado del mundo (y en muchas otras partes, claro) no comparten su opinión.
El entrenador del doble campeón olímpico Kosuke Kitajima, Norimasa Hirai, advirtió a los dirigentes japoneses que los nadadores del país estarán en gran desventaja si no se les permite utilizar el LZR RACER en Beijing como los demás países.
Se espera que los dirigentes de la Fedrasción Japonesa de Natación (JSF) tomen una decisión final sobre la cuestión el 10 de junio, luego del campeonato Abierto Japonés en Tokio.
Al parecer Hirai no está muy contento con el traje actual que viste a la selección japonesa, elaborados por la marca Mizuno, que desarrolló un diseño similar al de Speedo inspirado en el pez espada especialmente para Kitajama.
El doble campeón olímpico en los 100 y 200 metros pecho, se está preparando para probar este fin de semana un nuevo traje.
El traje Mizuno de alta tecnología está diseñado para darle a Kitajima la velocidad explosiva de un pez aguja, considerado el pez más rápido del océano con una velocidad máxima de 100 kilómetros por hora.
Los dirigentes japoneses anunciaron ayer que los nadadores podrán probar el polémico traje en junio durante una competencia previa a los Juegos Olímpicos.
“No hemos establecido ninguna limitación (sobre los trajes que pueden utilizar los nadadores)”, dijo el director ejecutivo de la Federación Japonesa de Natación, Kazuo Sano.